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admin_learnest. 2020-11-03

¿Cómo Aplanar la Curva del Olvido?

El olvido es uno de los principales factores que interfieren con la efectividad de los procesos de capacitación corporativa. Si tus colaboradores no logran retener a largo plazo los aprendizajes obtenidos durante la capacitación, les resultará muy complicado hacer los cambios de conducta deseados y aplicar esas nuevas conductas a la realidad de su entorno laboral. En este artículo abordaremos de manera puntual cómo aplanar la curva del olvido y lograr con ello una mayor efectividad en los procesos de capacitación corporativa.



Te has preguntado alguna vez: ¿Cuándo es efectiva una capacitación en el ambiente corporativo?

Aplicando las líneas generales de la teoría del Aprendizaje Significativo de Ausubel, podemos decir que, en el ambiente corporativo presencial o virtual, la capacitación demuestra ser efectiva cuando los colaboradores logran poner en práctica los conceptos aprendidos, utilizándolos en su día a día para resolver los retos/situaciones inherentes a sus funciones diarias, con el fin de lograr los objetivos de su rol como miembros de un equipo de trabajo.

 

En otras palabras, la capacitación es efectiva cuando ocurre la transferencia del aprendizaje, y para que ocurra esta transferencia es necesario que exista un proceso óptimo de asimilación y retención a largo plazo de los conceptos aprendidos.



Piensa en las últimas capacitaciones que se han llevado a cabo en tu organización y reflexiona…

Durante la próxima semana, el próximo mes, o incluso en un plazo de tiempo mayor:

  • ¿Cuánto de los conceptos revisados en la capacitación podrán recordar tus colaboradores?

  • ¿Cuán capaces serán para poner en práctica lo aprendido?

  • ¿Cuánta utilidad le encontrarán a lo aprendido para resolver retos/situaciones reales en su día a día de trabajo?



Es usual que luego de tan solo algunos días tus colaboradores recuerden muy poco de esos conceptos altamente importantes para su desempeño óptimo, en los cuales se hizo énfasis durante la capacitación. Puede resultar molesto y frustrante, pero la realidad es que nos puede pasar a todos, se debe a un proceso natural de nuestro cerebro: el olvido.





¿Qué es el olvido?

El olvido es la pérdida de accesibilidad a la información anteriormente procesada en la memoria. Básicamente al no utilizar cierta información, nuestro cerebro interpreta que no la necesitamos y la elimina de nuestra memoria.



Uno de los primeros estudios respecto al olvido fueron los experimentos realizados en 1885 por el psicólogo Hermann Ebbinghaus, quien definió lo que hoy conocemos como la Curva del Olvido: una gráfica que ilustra el porcentaje de los contenidos retenidos vs el tiempo transcurrido desde su aprendizaje. Ebbinghaus demostró que olvidamos el 75% de lo aprendido al cabo de tan solo 48 horas. Esa conclusión ha sido apoyada por otros autores como Bloom en el año 1981.



Esta pérdida entre lo que se asimila inicialmente durante la capacitación y lo que se logra retener a largo plazo, se debe tanto al paso natural del tiempo como a la no utilización de lo aprendido. Es lo que se conoce como la Teoría del Decaimiento, formulada también por Ebbinghaus.



¿Cómo podemos aplanar la curva del olvido y lograr con ello una mayor efectividad en los procesos de capacitación corporativa?

Aplanar la curva del olvido implica realizar el proceso contrario: intensificar el recuerdo. Cuanto más intenso sea un recuerdo, se conservará en la memoria por mayor tiempo. Esto les permitirá a tus colaboradores poder recuperar los aprendizajes fundamentales obtenidos durante la capacitación con el fin de ponerlos en práctica para resolver los retos/situaciones inherentes a sus funciones diarias y lograr el desempeño deseado.



La mejor manera de intensificar el recuerdo conlleva dos estrategias que sumadas resultan realmente poderosas: por un lado, se requiere generar una experiencia de aprendizaje significativa y una alta conexión emocional con lo aprendido, y por otro lado aplicar la recuperación repetida y espaciada: intentos activos de recordar lo aprendido.



Las experiencias de aprendizaje significativas y que generan una alta conexión emocional producen en el adulto una huella más duradera en la memoria debido a que facilitan todo el proceso cognitivo del aprendizaje, con lo cual tus colaboradores podrán estructurar, jerarquizar, interrelacionar datos e interpretar los conceptos para darles sentido y a partir de allí construir sus aprendizajes. Este proceso va mucho más allá de realizar una simple memorización robótica de información carente de sentido. Esta huella en la memoria se consolida cuando se adiciona el proceso de recuperación repetida y espaciada.



Si desea aprender más sobre este tema, permítanos contarle cómo hemos diseñado e implementado experiencias de aprendizaje exitosas que han contribuido con las estrategias de capacitación de múltiples organizaciones en la región.



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"Solamente es posible mejorar lo que se puede medir."

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